Es triste ver lo que nos paso. Mirar atrás, recordar y ver más allá en el tiempo. Donde las risas, el aroma y los colores persistían como nunca. Vos tan dulce y bella. Luchadora y juvenil sin importar los años que te siguieran. Los hacia ver como si no hubiese pasado los 30.
Mi ejemplo a seguir. Mi admiradora y yo su actriz. Sus ojos brillaban y los míos junto a ella. Nos decían (y ella afirmaba) que nuestros ojos y nuestro rostro era iguales. Dos caras iguales de una misma moneda…
…¿Qué nos paso?
…¿Qué paso?
…¿Cuándo fue que el villano robo los colores, la músicas se apago y el brillo de tus ojos se borró?
******
Hay veces que es difícil expresar sentimientos tan profundos (vaya uno a saber porque “ja”) pero mi cabeza no deja de dar vuelas, de ir de un costado para el otro, de reír y de llorar, de pensar y de reflexionar. No para… Simplemente no para. Ahora mi fondo no es más blanco.
¿Te acordas cuando te preguntaba si era normal que en mi cabeza vea todo blanco o negro?
Bueno, mi cabeza ahora es blanca con imágenes y anotaciones de diferentes colores, recortes de revistas y recortes de sueños. Recortes de todo tipo, pegadas en esa pared blanca y blanda. Y supongo que es normal.
******
Para esta misma época, hace 10 años atrás el sol realmente brillaba. Tu preocupación era otra. Es verdad que los tiempos cambiaron…
El tiempo pasa y lleva todo a su paso pero el tema acá es otro, es como uno lleva el cambio en ese tiempo.
Es uno el que decide por uno. Si uno se deja estar y se deja avasallar, la luz se apaga. Los colores se van y se fueron. La música agarro la primer corriente de viendo y nunca más volvió.
Te dejaste estar. Nos dejaste estar. Vos sabias lo que pasaba y yo no te escuche. Y lo peor de todo, es que la empeore.
Es verdad el tiempo cambio. Vos me prometiste que todo iba a estar mejor para después. Y sigo esperando eso. Sigo esperando a que todo vuelva a ser como antes. Que mi admiradora vuelva y que yo vuelva a ser su actriz pero en una versión mejorada. Unidas como antes, sin importar las diferencias y nuestros errores porque realmente vale la pena tenerte como eras antes.
Y no me digas que no se puede cambiar porque eso es completamente una mentira. Ese es el candado que te atrapa para no volar. Ese mismo candado que de antes te volvió poco a poco gris y sin vida.
No esperes al mañana. Empeza hoy. Empecemos juntas. Hoy. Con todos los que estan a nuestro alrededor. Volvamos a lo que antes eramos. Volvé a mostrar esa sonrisa. Juguemos con lo malo. No lo tomemos todo tan en serio y cambiemos. Pero no lo de afuera si no que lo de adentro. Nuestra cabeza. Nuestra estructura de vida. Porque realmente creo que se puede. Confía en mí por más estupido que parezca.
No se si la vida es una o son barias. Pero sí se que estamos viviendo en una y tiene que ser lo mejor posible. Viviéndola.
No se porque últimamente alrededor mío tengo gente que le teme a la vida. Que le teme vivir, que le teme a cambiar. Que una simple gota de agua, sea suficiente para no vivir y sea todo una tragedia.
No sos así. Ni vos ni yo, ni ellas. Ya sabemos quienes son así. Y con tus últimas fuerzas lograste que eso se vaya.
[“Pero es fuerte. No digo que dejes de verlo. Solo digo que no te dejes opacar. Que no te saque el brillo de tus ojos. Porque cuando estas con el te veo”]
No hay comentarios:
Publicar un comentario