29 febrero 2012

¿Cómo puede ser que ante una hoja en blanco no se me ocurra nada? y a raíz de que no se me ocurre nada, una frase de reflexión dispara mi imaginación.


Primera situación:


"Nueva casa, nuevo barrio. Nuevo día, nuevas criticas. Nuevas
experiencias, nuevas decisiones."

Estaba sentada, mirando y escuchando a su alrededor. No todo lo que veía ni todo lo que escuchaba le gustaba. Dentro de lo mucho que se puede ver, solo seleccionaba aquello que la hacia sentir cómoda y feliz . Tratando de obviar aquello que le hacia mal.
Solamente miraba, ovserbaba y contemplaba cada rincon de su paisaje urbano, en ese nuevo balcón. Ese que no era para nada parecido al que ella estaba acostumbrado. Un balcón pequeño pero acojedor... por ahora poco parejo y chico, pero que con el tiempo lo va a haciendo su lugar.

La puesta de sol más bella que vio, fue en ese balcón. Chiquito, sí. Pero acojedor (devuelta)
Frente a ella se encontraban varios arboles, pero el sol lograba filtrarse entre sus hojas mostrando esa luz natural. Esa luz que se formaba con la combinación incandescente del color del sol junto con las tiferentes tonalidades de verdes.

Es claro que no entendía muy bien hacia donde iba y hacia donde venia. Muchas preguntas y ya llega la hora de la decisión. Una decisión tras otra. Era todo ya. Ni se había percatado del tiempo que paso. Me refiero a que uno no nace ya con 18 años... si no que esos 18 años pasaron y pasaron para todos. Nos miramos un tiempo atrás y tomamos conciencia de lo que verdaderamente implica el tiempo... y como dice esa famosa canción.. el tiempo no para.

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